🔵Joven de 23 años Ingiere una Cadena de Metal y Requiere Intervención Quirúrgica de Emergencia

Santo Domingo, 16 de mayo de 2026 — Un caso extraordinario y preocupante acaparó la atención de los servicios de emergencia del Hospital Central de esta capital durante las últimas 48 horas, cuando un joven de apenas 23 años fue ingresado de urgencia tras ingerir accidentalmente una cadena de metal de aproximadamente 45 centímetros de largo. El incidente, que ocurrió durante una reunión social en el barrio Los Mina, rápidamente se convirtió en una batalla contra el tiempo que requirió la intervención de especialistas en cirugía general y gastroenterología.

Los Hechos del Incidente

De acuerdo con el relato de familiares del afectado, identificado como Miguel Ángel Hernández Rodríguez, los hechos sucedieron el pasado jueves alrededor de las nueve de la noche. Estaba en una reunión informal con amigos en su vecindario. Según testimonios, Hernández estaba jugando con una cadena decorativa de plata que usaba como accesorio, cuando la introdujo en su boca en un acto de juerga entre compañeros.

«Fue un momento de diversión que se salió de control. Mi hermano simplemente tragó la cadena sin pensar en las consecuencias,» narró Jeanette Hernández, hermana del paciente, visiblemente afectada por lo sucedido. «Inmediatamente se dio cuenta de lo que había hecho y comenzó a sentir pánico cuando no podía recuperarla.»

Diagnóstico y Evaluación Médica

El joven intentó vomitar para expulsar el objeto, pero sus esfuerzos fueron infructuosos. Fue entonces cuando su familia decidió trasladarlo de inmediato al hospital más cercano, donde fue atendido en emergencias con síntomas de ansiedad severa y dolor abdominal.

Una vez ingresado al Hospital Central, Hernández fue sometido a varios estudios diagnósticos. Las radiografías de tórax y abdomen confirmaron rápidamente lo que los médicos temían: una cadena metálica visible en las imágenes, ubicada en el esófago y extendiéndose hacia el estómago.

La Intervención Quirúrgica

El equipo médico consideró inicialmente realizar una endoscopia para intentar extraer la cadena de manera menos invasiva. Sin embargo, tras análisis más detallados, se determinó que la extirpación quirúrgica abierta era la opción más segura para el paciente.

En la madrugada del viernes, Miguel Ángel fue llevado al quirófano donde un equipo multidisciplinario de cirujanos y anestesiólogos realizó una intervención que duró aproximadamente dos horas y media. «El procedimiento fue complicado porque la cadena estaba parcialmente enrollada en el estómago,» detalló la doctora Marta Salas, gastroenteróloga que participó en la operación.

Recuperación y Estado Actual

Tras la intervención quirúrgica, Hernández fue trasladado a la unidad de cuidados intensivos donde permaneció en observación durante veinticuatro horas. Los signos vitales se mantuvieron estables, y el joven fue gradualmente retirado del apoyo anestésico sin presentar complicaciones post-operatorias inmediatas.

Actualmente, Miguel Ángel se recupera en una habitación regular del hospital, donde ha comenzado a tolerar líquidos claros y está bajo un régimen dietético supervisado por el departamento de nutrición. Se espera que sea dado de alta en tres a cinco días.

Reflexión Final

El caso de Miguel Ángel Hernández pone de manifiesto cómo acciones impulsivas y momentos de diversión despreocupada pueden transformarse rápidamente en situaciones de vida o muerte. La familia del joven ha expresado su agradecimiento al personal del hospital y ha instado a otros jóvenes a aprender de esta experiencia para evitar situaciones similares en el futuro.

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