Dramático rescate en Mérida: bomberos logran salvar a un niño atrapado entre los escombros de una vivienda tras el colapso parcial de una pared

Mérida, Yucatán. Momentos de angustia y desesperación vivieron habitantes de la colonia San José Tecoh durante la noche del pasado jueves, luego de que un niño de apenas dos años quedara atrapado entre los escombros tras el colapso parcial de una vivienda provocado por las intensas lluvias registradas durante las últimas horas en la capital yucateca.

El incidente ocurrió alrededor de las 8:40 de la noche, cuando vecinos escucharon un fuerte estruendo proveniente del interior de una vivienda ubicada sobre la calle 147 con avenida Itzáes.

De acuerdo con el reporte preliminar elaborado por Protección Civil, una pared interior y parte del techo de una habitación cedieron repentinamente mientras varios integrantes de la familia se encontraban dentro del inmueble.

En medio de la confusión, los familiares comenzaron a buscar desesperadamente al menor, identificado de manera ficticia para este ejercicio como Mateo Alejandro Ramírez López, de dos años y ocho meses de edad.

"Primero pensamos que había salido hacia el patio, pero después nos dimos cuenta de que no respondía y comenzamos a remover escombros con las manos", relató ficticiamente José Manuel Ramírez Ortega, padre del pequeño.

Los gritos de auxilio alertaron rápidamente a vecinos del sector, quienes salieron de sus viviendas para ayudar en las labores de búsqueda mientras otros llamaban al número de emergencias.

A las 8:49 de la noche arribaron al lugar elementos del Cuerpo de Bomberos de Yucatán, Protección Civil Estatal y paramédicos de la Secretaría de Seguridad Pública.

Los rescatistas iniciaron inmediatamente una evaluación estructural para determinar la estabilidad de la vivienda y evitar nuevos derrumbes durante las maniobras.

Mientras tanto, familiares permanecían visiblemente afectados esperando noticias sobre el menor.

"Los minutos parecían horas. Nadie hablaba, todos solo esperábamos escuchar alguna señal", comentó una vecina que participó en las primeras labores de apoyo.

Utilizando cámaras térmicas, equipo de rescate y herramientas especializadas, los bomberos comenzaron a retirar cuidadosamente bloques de concreto, fragmentos de techo y madera acumulados sobre el área donde presuntamente se encontraba atrapado el niño.

El comandante de Bomberos, Raúl Alberto Medina Salazar, explicó posteriormente que la prioridad era evitar movimientos bruscos que pudieran poner en riesgo la integridad del menor.

Después de aproximadamente treinta minutos de trabajo, uno de los rescatistas logró escuchar un leve sonido proveniente del interior de la estructura colapsada.

La noticia renovó las esperanzas de familiares y vecinos que permanecían observando las labores desde el exterior del inmueble.

Finalmente, a las 9:27 de la noche, el pequeño fue localizado consciente dentro de un reducido espacio formado entre varios bloques de concreto que evitaron que el peso total de la estructura cayera directamente sobre él.

El momento del rescate provocó aplausos, lágrimas y abrazos entre los presentes.

Paramédicos realizaron una valoración médica inmediata antes de trasladarlo a un hospital pediátrico de la ciudad para descartar lesiones internas.

De acuerdo con el primer informe médico, el menor presentaba golpes menores, deshidratación leve y un importante estado de ansiedad producto de la experiencia vivida, pero afortunadamente se encontraba fuera de peligro.

La madre del niño, María Fernanda López Castillo, agradeció entre lágrimas el trabajo realizado por los cuerpos de emergencia.

"No existen palabras para agradecer lo que hicieron. Nos devolvieron la vida", expresó mientras abrazaba a los rescatistas.

El gobernador del estado también emitió un mensaje de reconocimiento al personal que participó en el operativo.

"Este rescate demuestra el profesionalismo y la preparación de nuestros cuerpos de emergencia", señaló mediante un comunicado.

Durante las horas siguientes, ingenieros de Protección Civil realizaron una inspección técnica de la vivienda para determinar las causas del colapso.

Los primeros análisis apuntaban a que la humedad acumulada durante varios meses, sumada a daños estructurales previos y a las lluvias intensas registradas recientemente, habrían debilitado parte de la construcción.

Vecinos del sector señalaron que desde hacía semanas habían observado pequeñas grietas en algunas paredes del inmueble.

"Las lluvias de este año han sido muy fuertes y muchas casas antiguas han comenzado a presentar daños", comentó Arturo Castillo Hernández, residente de la colonia desde hace más de veinte años.

Las autoridades municipales anunciaron un programa extraordinario de inspección para viviendas con más de treinta años de antigüedad ubicadas en zonas vulnerables.

Asimismo, el Ayuntamiento informó que brindaría apoyo temporal a la familia mientras se evaluaban los daños materiales sufridos por la vivienda.

En redes sociales, cientos de usuarios compartieron mensajes de apoyo utilizando la etiqueta #FuerzaMateo, destacando el trabajo de los cuerpos de rescate y enviando buenos deseos para la recuperación del pequeño.

El hospital informó al día siguiente que el niño evolucionaba favorablemente y que probablemente recibiría el alta médica en las próximas 48 horas.

La noticia fue recibida con alivio por toda la comunidad, que durante horas permaneció pendiente del estado de salud del menor.

Mientras tanto, los bomberos que participaron en el operativo regresaron discretamente a sus labores habituales, aunque muchos habitantes del sector decidieron organizar un pequeño reconocimiento ciudadano para agradecerles su intervención.

"Ellos fueron los verdaderos héroes de la noche", expresó una vecina mientras colocaba una pancarta frente a la estación local de bomberos.

Especialistas en Protección Civil aprovecharon el caso para recordar la importancia de reportar grietas, filtraciones y daños estructurales antes de que se conviertan en un riesgo mayor.

También recomendaron evacuar inmediatamente cualquier vivienda que presente señales de colapso y comunicarse con las autoridades para realizar una inspección preventiva.

Aunque el susto permanecerá durante mucho tiempo entre quienes vivieron aquella noche, la familia Ramírez López asegura que jamás olvidará el momento en que volvió a escuchar la voz del pequeño Mateo desde debajo de los escombros.

"Fue el sonido más hermoso que hemos escuchado en nuestra vida", recordó emocionado su padre.

Hoy, la colonia San José Tecoh continúa hablando del milagroso rescate que, en esta historia completamente ficticia utilizada como ejercicio de redacción periodística, terminó convirtiéndose en una historia de esperanza, solidaridad y trabajo en equipo.

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