Médico advierte sobre los riesgos de comer tilapia sin conocer su origen: “No todo pescado que llega a la mesa tiene la misma calidad”


La tilapia es uno de los pescados más consumidos en millones de hogares por su precio accesible, su sabor suave y la facilidad con la que puede prepararse en diferentes recetas. Sin embargo, en los últimos años también se ha convertido en un alimento rodeado de preguntas, dudas y advertencias relacionadas con la forma en la que algunas especies son criadas antes de llegar al consumidor.
El doctor Alejandro Méndez Ramírez, especialista en nutrición y salud alimentaria en Ciudad de México, explicó que el verdadero problema no es la tilapia como pescado, sino las condiciones en las que algunos ejemplares pueden ser producidos, transportados o manipulados antes de llegar a los supermercados y mercados locales.
“La gente muchas veces pregunta si la tilapia es mala. La respuesta correcta es que depende mucho de dónde viene, cómo fue criada y cómo llega al plato”, explicó el especialista.
Según el médico, muchas personas compran pescado únicamente fijándose en el precio, sin preguntar su procedencia ni revisar las condiciones de almacenamiento, algo que puede representar un riesgo con cualquier producto del mar.
La tilapia criada bajo controles adecuados puede formar parte de una alimentación equilibrada, aportando proteínas y nutrientes importantes. Pero el problema aparece cuando ciertos productores no cumplen buenas prácticas de higiene y crianza.
Uno de los puntos que más preocupa a los especialistas es la posible presencia de bacterias o parásitos cuando los pescados no reciben el manejo adecuado.
Los peces, al igual que otros animales destinados al consumo humano, pueden contaminarse si viven en aguas sucias, si son alimentados de manera incorrecta o si después de ser capturados no mantienen una cadena de frío apropiada.
“El consumidor no ve todo el camino que recorrió ese pescado antes de llegar a su cocina. Por eso es importante comprar en lugares confiables”, señaló Méndez.
El especialista explicó que algunas imágenes que circulan en redes mostrando supuestos “gusanos” o contaminaciones extremas en pescados no siempre representan la realidad de toda la industria, pero sí sirven para recordar que ningún alimento está libre de riesgos cuando no existe control sanitario.
La recomendación principal es observar el estado del pescado antes de comprarlo.
Una tilapia fresca debe tener un olor normal a pescado fresco, nunca un olor demasiado fuerte o desagradable. Sus ojos deben verse claros cuando se compra completa, la carne debe mantenerse firme y debe conservarse correctamente refrigerada.
Otro error frecuente ocurre en casa.
Muchas personas compran pescado y pasan demasiado tiempo sin refrigerarlo, lo descongelan varias veces o lo cocinan de manera insuficiente.
Los especialistas recuerdan que cocinar correctamente los alimentos es una de las medidas más importantes para reducir riesgos.
“La cocina también es parte de la seguridad alimentaria. No solamente importa dónde compras, también cómo preparas”, explicó.
Durante años también se ha debatido sobre la diferencia entre la tilapia salvaje y la tilapia de criadero.
La mayoría de la tilapia que se vende comercialmente proviene de granjas debido a la enorme demanda mundial. Algunas granjas utilizan sistemas modernos con controles de calidad, mientras que otras pueden tener estándares más bajos.
Por esta razón, los expertos recomiendan elegir productos que indiquen claramente su origen.
También advierten sobre comprar pescado en lugares donde permanece muchas horas expuesto al calor o donde no existe una higiene adecuada.
Aunque algunas publicaciones en internet aseguran que nadie debería comer tilapia, especialistas aclaran que esa afirmación es exagerada.
“No debemos crear miedo innecesario. Hay tilapia de buena calidad y hay productores responsables. Lo importante es aprender a elegir”, explicó el doctor.
Además, recordó que muchos otros alimentos pueden presentar problemas si no pasan controles adecuados, incluyendo carnes, pollo, verduras y mariscos.
Las recomendaciones principales antes de consumir tilapia son:
Comprar en establecimientos confiables.
Revisar que el pescado esté refrigerado.
Evitar productos con olor extraño.
Cocinar completamente antes de comer.
No volver a congelar pescado descongelado.
Mantener limpias las superficies de preparación.
Para muchas familias, la tilapia seguirá siendo una opción económica y accesible. La clave, según especialistas, está en informarse y tomar mejores decisiones al momento de comprar.
“La salud empieza antes de cocinar. Empieza desde el momento en que elegimos qué llevamos a casa”, concluyó el médico.
La advertencia no busca eliminar este pescado de la alimentación, sino recordar que detrás de cada producto existe un proceso que puede marcar la diferencia entre una comida segura y un posible problema de salud.
Por eso, antes de consumir cualquier tipo de pescado, la recomendación siempre será la misma: conocer su origen, prepararlo correctamente y elegir calidad antes que solo buscar el precio más bajo.
